
UN CORAZÓN BELGA EN BARCELONA
Más que una mesa.
Tu manera de disfrutar.
Michel abrió Gilda en 2010 con paladar belga y pasión por la buena comida. Esa curiosidad sigue llevando ingredientes mediterráneos y combinaciones inesperadas a la mesa.
Una cena íntima, unas tapas en la barra o ese encuentro pendiente. Hay muchas maneras de vivir una noche en Gilda.











